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La Iglesia de Salta se ha congregado en la ciudad de El Galpón durante los días 17, 18 y 19 de Octubre de 2009 , y ha experimentado un Pentecostés junto a María, nuestra Señora del Milagro y Reina de las Misiones. La creciente conciencia misionera de nuestras Comunidades nos ha motivado a contemplar el futuro y la presencia de Dios, los dones y carismas en nuestro pueblo, a escuchar sus necesidades, esperanzas y su profunda experiencia de Fe.
En actitud de discípulos, hemos contemplado nuestra realidad como americanos, como argentinos y como salteños a la luz del Evangelio. Esto nos ha llevado a descubrir el desafío de revestirnos de Cristo y asumir el compromiso que nos viene del Bautismo, de ser sus testigos en todo momento y lugar, aquí, en nuestra tierra y proyectándonos también hacia la misión más allá de las fronteras.
Este compromiso de ser discípulos misioneros implica vivir la Eucaristía como centro en nuestra vida, vivir la Pobreza Espiritual apertura al otro, dejar la seguridad, la comodidad, lejos de las ambiciones. Implica también vivir en comunión con la Iglesia pues el Misionero no actúa ni se envía solo sino que es enviado por Cristo. Implica actuar en la realidad concreta para transformarla, y amar verdaderamente a toda la humanidad, especialmente a los alejados, a los privados del conocimiento de Cristo.
La experiencia de Pentecostés, compartida por nuestros hermanos que despliegan su labor misionera en distintos ambientes, nos urgió a repensar nuestra tarea misionera, a reconocer las luces y sombras del camino recorrido con actitud profética, lo cual nos llevó a proponer líneas de acción para continuar nuestra labor, buscando responder eficazmente a los desafíos que nos interpelan.
A la luz de estas reflexiones, los misioneros de Salta , declaramos:
1.- ADOLESCENTES MISIONEROS: Como adolescentes, sabemos que somos semilla de la Iglesia Misionera, y que estamos llamados a “hacer amigos para Jesús” entre nuestros pares. Por ello, nos comprometemos a revitalizar la importancia de la Eucaristía y la celebración de la Palabra junto a los hermanos y a alimentar el espíritu de oración personal en la adoración al santísimo, y comunitaria impulsada por una espirtualidad misionera. También nos comprometemos a acrecentar nuestra opción por la misión, al igual que los Grupos Misioneros de jóvenes y mayores, y así seguir haciendo más amigos para Jesús. Asimismo, vemos la necesidad de proyectar un itinerario formativo para adolescentes que quieran seguir profundizando su vocación misionera y difundir la realización de Jornadas Formativas, Retiros y Congresos para Adolescentes Misioneros.
2.- CATEQUESIS, FORMACIÓN RELIGIOSA: Vemos la necesidad de implementar una catequesis kerygmática que suscite la experiencia de la fe más allá del ámbito parroquial. Por ello, nos comprometemos a fomentar el espíritu misionero de los niños y jóvenes de la Catequesis Parroquial realizando con ellos visitas domiciliarias en la jurisdicción Parroquial, buscar estrategias y métodos para atraer a los jóvenes y adultos que no han completado el proceso de iniciación cristiana, Evangelizar a las familias de nuestros catequizandos a través de la implementación de la catequesis familiar. Para ello, nos parece imprescindible hacer uso de los medios de comunicación social en la evangelización, generando espacios formativos para todo el pueblo de Dios, elaborar un proyecto catequístico con un itinerario evangelizador integral que contemple los ámbitos no formales del anuncio evangélico. Y somos conscientes también de que es preciso fomentar la formación permanente, integral y misionera de los catequistas.
3.- EQUIPOS LITÚRGICOS, MINISTERIOS DE MÚSICA: Reconocemos que una liturgia viva e inculturada, es un medio privilegiado a través del cual podemos favorecer el encuentro de los fieles con Cristo. Por ello consideramos que es muy importante aprovechar las fiestas Patronales, devociones populares y celebración de bautismos y matrimonios, para evangelizar a aquellos que solo se acercan a la Iglesia en estas ocasiones, y también, a través de la liturgia, hacer animación misionera. También consideramos que es importante aprovechar las inquietudes y dones de los jóvenes vinculados con la liturgia y el canto para integrarlos a nuestras comunidades.
4.- CÁRITAS Y PASTORALES SOCIALES: Asumimos que es necesario fomentar la conciencia misionera de los agentes de pastoral social, comprendiendo que la misión que Jesús nos encomienda se realiza también a través de acciones sociales concretas. Por ello, nos comprometemos a aprovechar la acción social que realiza de ordinario la Iglesia para evangelizar y promover la espiritualidad misionera de sus destinatarios.
5.- ANIMADORES DE NIÑOS Y ADOLESCENTES – INFANCIA Y ADOLESCENCIA MISIONERA: Nos sentimos llamados a despertar la conciencia misionera en los niños y adolescentes de nuestras comunidades que los lleve a un compromiso misionero concreto en los distintos ambientes. Por ello, nos comprometemos a procurar la formación permanente doctrinal, espiritual y metodológica de los dirigentes y animadores de apostolados con niños y adolescentes, en vistas a la acción misionera, a incentivar la continuidad y permanencia en la Iglesia de los adolescentes que concluyen el proceso de iniciación cristiana, y a realizar un acompañamiento continuo a los niños y adolescentes de nuestras comunidades que viven situaciones especiales (enfermedad, capacidades diferentes, adicciones, etc.). Conscientes de que nuestra misión no se agota en los niños y adolescentes, nos proponemos atraer a los padres, generando espacios de participación para ellos dentro de las planificaciones pastorales de nuestras comunidades.
6.- JÓVENES – MOVIMIENTOS JUVENILES: Asumimos que, en el contexto actual, es imperioso fortalecer la identidad y espiritualidad misioneras de los movimientos y apostolados juveniles y formar jóvenes líderes cristianos que asuman como propia la evangelización de sus pares.. Por ello, nos comprometemos a concientizar a nuestros movimientos juveniles acerca de la importancia de la Eucaristía como cimiento y pilar de nuestra fe, fuente y culmen de la misión; renovar y actualizar las estrategias y metodologías para llevar el mensaje del Evangelio a los jóvenes de hoy y fomentar y apoyar las vocaciones religiosas y misioneras en la juventud. Para ello, sabemos que es preciso trabajar en conjunto con otras instituciones para la contención de jóvenes en situaciones de riesgo, e incentivar la responsabilidad y el compromiso juvenil en todos los ámbitos. Consideramos también de vital importancia la toma de conciencia por parte de los sacerdotes acerca de la importancia de los movimientos y apostolados juveniles, y su aporte a la obra evangelizadora de la Iglesia.
7.- GRUPOS MISIONEROS: Nos sentimos llamados a llevar el primer anuncio a comunidades suburbanas y rurales alejadas de centros parroquiales y desatendidas pastoralmente, asentamientos y nuevos barrios que se conforman en las periferias de las grandes ciudades, y comunidades parroquiales que solicitan una misión de nueva evangelización (misiones populares). Para responder a este llamado de una manera responsable y efectiva, nos comprometemos a concientizar a nuestros Grupos Misioneros acerca de la importancia de una formación integral y sistemática para la misión y de la importancia de la pre y post misión. En orden a fortalecer la identidad y espiritualidad de nuestros Grupos Misioneros, nos proponemos crear mayor conciencia en los integrantes de nuestros Grupos, de que la vocación misionera es una opción de vida y redescubrir la importancia de la Eucaristía y la Palabra de Dios como centros de nuestra espiritualidad misionera. También nos comprometemos a fortalecer el trabajo de animación misionera a nivel diocesano, sobre todo, generando instancias de formación y animación misioneras para las comunidades del interior de la provincia. Sentimos también que ha llegado la hora de fomentar con mayor fuerza las vocaciones misioneras ad gentes, ampliando los horizontes de la acción misionera de nuestros Grupos.
8.- MISIONEROS PARROQUIALES: Somos plenamente conscientes de que la Parroquia es para todos los que integran su jurisdicción, tanto para los ya bautizados como para los que todavía ignoran, prescinden o rechazan a Jesucristo (NMA 72, LPNE 43), y que la Iglesia no debe quedarse tranquila solamente con los que la aceptan y siguen con mayor facilidad (SD 131). Por ello, sentimos que es preciso concientizar y formar a toda la comunidad parroquial en la misión, para que seamos evangelizadores y misioneros con nuestras vidas. En tal sentido, nos comprometemos a aprovechar todos los espacios que nos ofrece la vida de las comunidades, como así también los medios de comunicación, para evangelizar y misionar; procurar la formación integral, espiritual, pastoral y misionera de nuestras comunidades parroquiales. Consideramos que es necesario promover espacios de encuentro a nivel diocesano de misioneros parroquiales y promover la formación de CEBs y pequeñas comunidades en las Parroquias como centros de evangelización.
9.- MINISTROS DE LA COMUNIÓN - PASTORAL DE ENFERMOS Y ANCIANOS – PASTORAL DE LA SALUD: Nos sabemos llamados a llevar a los enfermos y ancianos a Jesús a través de la Palabra de Dios y la Eucaristía, y a invitarlos también a ellos a ser misioneros. En tal sentido, nos comprometemos a promover la formación con una dimensión misionera de los ministros de la comunión y agentes de pastoral de la salud, a impulsar la Unión de Enfermos y Ancianos Misioneros en nuestra diócesis, y a aprovechar las visitas a los enfermos para evangelizar a las familias.
10.- FAMILIA – FAMILIAS MISIONERAS: Urge asumir el compromiso misionero desde los distintos apostolados, para una nueva evangelización centrada en la familia, que se reconozca como pequeña Iglesia doméstica y misionera. Nos comprometemos a formarnos acerca de los nuevos “modelos” de familia que propone la sociedad moderna para iluminar las distintas realidades y a evangelizar de manera personalizada a las familias no cristianas y cristianas alejadas.
11.- EDUCACIÓN Y CULTURA: Reconocemos que hoy es necesario promover redes de comunicación y trabajo entre escuelas, Iglesia y familia. Nos comprometemos a crear y sostener espacios de formación con el ámbito educativo y fomentar la capacitación profesional de los docentes en la Doctrina Social de la Iglesia que disponga a una actitud misionera
12.- COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE: Sentimos la necesidad de revitalizar la acción y el espíritu misionero de nuestras Comunidades, para que ellas sean el lugar de llegada, integración y fraternidad a los destinatarios de la evangelización (en especial: los jóvenes, los pobres, los marginados, las familias en situaciones de uniones irregulares) . Por ello, nos comprometemos a promover la sectorización del territorio parroquial para que la acción misionera sea eficaz, y así intensificar la actividad misionera en distintos sectores y zonas parroquiales. Queremos difundir la espiritualidad de las CEBs en las Parroquias de toda la Arquidiócesis, como un nivel de Iglesia, como lo definen los Obispos en Aparecida y realizar una integración fraterna entre las CEBs de capital e interior. Debemos definir la manera de proponer a los párrocos la forma de crear nuevas CEBs a través de la descentralización y misión de la Parroquia; y los modos de atraer jóvenes a nuestras comunidades. Para ello, nos comprometemos a formarnos y a asumir decididamente un compromiso social.
Misioneros de Salta. Hoy, al concluir el CoMSa 4, Jesús nos envía a ser testigos de todo lo que hemos escuchado, aprendido y anunciado hasta los últimos confines de la tierra. “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos… yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20).
¡Iglesia de Salta, discípula misionera: escucha, aprende y anuncia!
Conclusiones del Congreso
Resumen de las Ponencias del Congreso